miércoles, 11 de julio de 2018

Jugando con mi historia teatral



"Entre nos", yo soy de esos "Dinosaurios" que todavía existen disimulados por el mundo. 
No concibo un mundo en donde "Se mira y no se toca" No me jacto de tener "Manos limpias" Cuando escribo soy exigente con mi texto teatral, casi como si hiciera la "Autopsia de un colibrí.
Hay mañanas en que siento que en este mundo hay una "Lluvia de Ángeles" y que las verdades más oscuras están "Tras las paredes" de nuestras propias guaridas. 
Soy tan ingenuo que creo que las "Luciérnagas" pueden cambiar destinos. Y que los "Recuerdos" pueden tomar revancha. Que muchos sobreviven por mimetizarse con las "Cucarachas"
Amo a "Las Hijas de Eva", hasta la propia "Yocasta" y creo que "Hay tantos amores como mortales en la tierra". Todos estamos "Ávidos" de encontrar lo que nos falta, "Sexualmente Hablando" o no.
Me dejo invadir por "La Revuelta" de mi pensamiento mientras escribo con mis tripas y con un poco de reflexión. Tengo siempre "La Pupila" bien abierta.
Critico nuestra "Carne Gaucha" que se apropió de "El Morales" y cambio su nombre para santificarlo. Un país donde cada día hay cada día más "Chimeneas sin Humo" y donde muchos se creen Emperador Nicandro" y no gobernates 
"Me gusta soñar y nada mas" o subirme a un "Subibaja"
Cruzo siempre "Fronteras" buscando "Eldorado" y en el fondo tengo "Alma de Boleros"

26 obras, bajo las comillas, en este juego que se me ocurrió para homenajear a todas mis hijas teatrales. 
Gracias al teatro que es y será una pasión. Él me vuelve frágil, siempre temeroso a la crítica propia y ajena. 
Sigo en crecimiento. No tengo la verdad de nada. 
Ojalá nazcan muchas más.
Besos a todos.

sábado, 30 de junio de 2018

lunes, 5 de octubre de 2015

Rubí- Un cuento para no dormir.



Rubí

 
De Santiago Serrano

A Claudio Castro, quién me permitió espiar en el mundo de su infancia.

“Nadie puede controlar la vida”; se dijo el viejo peón. Cuando, entre la bruma del amanecer, vio al potro árabe montado sobre la yegua pura sangre. Ella estaba signada a parir sólo caballos de carrera. ¿Cómo había logrado salir del box y entrar al corral?; se preguntó el hombre. Luego, recordó con temor que él era el encargado de poner el cerrojo. Se santiguó y estuvo seguro que todo el castigo caería sobre sus espaldas. Así fue, los dueños del haras lo despidieron cuando se detectó que la pura sangre estaba preñada. Antes de partir, se acercó a la yegua y acarició su cabeza. Ella lo miró con los ojos tiernos de una futura madre, ya algo latía en su interior con la persistencia de la vida. Mientras el viejo caminaba hacia la tranquera se le dibujó una sonrisa. “Nada es porque sí, hasta los errores pueden traer vida”, afirmó y se fue silbando bajito por la pendiente que desembocaba en la ruta.
Pasaron unos meses, hasta que una noche iluminada de refusilos y relámpagos fue el escenario de la llegada de la heredera o la bastarda, como la llamaban los dueños del haras. La yegua pasó el tiempo imprescindible con su cría. Las separaron sin brutalidad, pero con la frialdad de quienes creen en la pureza de la raza como la medida justa. La pura sangre y el potro árabe no volvieron a encontrarse nunca más. Fueron vendidos a otros establecimientos. El “error” fue resuelto, sólo quedaba un tembloroso detalle, la bastarda. La potrilla estaba flaca y frágil. Allí sólo podía ser motivo de futuros problemas, por ello la subieron a una camioneta y fue entregada, sin moño de regalo, a una familia vecina.
El camino hacia su nuevo destino no fue largo, pero para ella fue una aventura increíble observando el panorama de montañas, valles y ríos que atravesaron. Ni remotamente imaginaba lo que le esperaba. La camioneta se detuvo y la hicieron bajar. Las patas, aún temblorosas, de la renegrida recorrieron los metros hasta una tranquera que sería la entrada a su nuevo destino. Unos gritos agudos surgieron de la casa y tres pequeñas siluetas se recortaron observando a la visitante. Sus alturas iban de mayor a menor. El más alto era un niño delgado y frágil como la potrilla, una niña asombrosamente asustada y un pequeño movedizo que lanzaba los mayores alaridos. La “bastarda” sintió por primera vez un contacto cálido, cuando el mayor la acarició y la abrazó. Hubo algo de ese primer encuentro y de ese cuerpo tan frágil, como el de ella, que despertó una confianza ciega en quien sería su amo. Amo por el amor y no por la dominación. Escuchar la voz de él era motivo suficiente para que ella levantara sus orejas y se dirigiera sin reticencias a su encuentro.
Una tarde ambos varones, que eran inseparables, se reunieran junto a ella en un largo conciliábulo. Dudosos y excitados por algo que la renegrida no podía comprender. Del mismo que los bebés no saben, la potrilla desconocía la trascendencia de lo que ocurría. Se estaba decidiendo su nombre, ese que llevaría hasta el final de sus días y mucho más. El menor y movedizo se le acercó y la miro con ojos curiosos, Recorrió todo su cuerpo color azabache, hasta que se detuvo en la mancha blanca que tenía en la frente. La cara del niño se iluminó, como un científico que encuentra la respuesta tan buscada. Salió corriendo hacia la casa. Volvió al instante con un lápiz labial rojo en su mano y pintó la mancha. Ambos niños gritaron al unísono: “Rubí. Tiene un rubí en la frente” Por unanimidad la bautizaron, sin agua bendita, ni bendición papal. Sería Rubí, hasta la eternidad.
Por la noche la potrilla era llevada a la pequeña caballeriza, tenía tres boxes y pronto conoció a sus compañeros de dormitorio. Un potro brioso y un petiso fanfarrón. Los tres dormían y hablaban, en su idioma de relinchos, hasta quedarse dormidos. El potro contaba sus andanzas con el señor de la casa, se jactaba de ser su propiedad exclusiva. El petiso de las locuras de su jinete enloquecido, que era el menor de los chicos. Rubí en un principio hablaba poco, no tenía casi nada que contar y escuchaba las andanzas de sus experimentados compañeros.
Las piernas de la potranca fueron poniéndose cada vez más fuertes, ya que su amo la alimentaba y la cuidaba todo el tiempo. Comenzó a corretear por el corral y luego, de algunos desequilibrios que la asustaron, dominó plenamente su musculatura. Aquella noche habló ante sus compañeros de lo bien que lo había hecho. Estos la miraron y simplemente le respondieron: “Correr sin jinete es fácil, eso lo hace cualquier animal de cuatro patas. Ya te traerán un domador y vas a saber lo que es bueno”. Ambos lanzaron una carcajada equina y Rubí pasó toda la noche preocupada. ¿Podría ella ser capaz? ¿Quién sería el domador que le enseñaría a sangre y rigor el arte de correr de a dos?
Como todas las mañanas, Rubí estaba expectante para poder escuchar la voz de su niño. Cuando la oía corría hacia él, mientras miraba su silueta. Él era pequeño y frágil, a pesar de ser el mayor de los hermanos. Su mirada era intensa y cuando sonreía lo hacía con toda su boca y sus ojos de un verde similar al campo que los rodeaba. Ella lo quería profundamente, no entendía lo que eso significaba, pero decidió que si había alguien en el mundo que tenía que dominarla sería él.   Una tarde de verano el niño hizo el intento de montarla. Rubí, no dudó, le dio la mayor demostración de confianza que un caballo puede dar. Sintió sobre su lomo el peso de su cuerpo y las piernas de él la abrazaron. Toda la familia vio, asombrada, como ambos caminaban y luego corrían como experimentada dupla. El potro y el petiso se miraron azorados. Esa noche en el “dormitorio” Rubí no paró de hablar de esa experiencia maravillosa, ambos compañeros la escucharon con silencio respetuoso.
Comenzó un tiempo de carreras desenfrenadas. Jinete y caballo se entendían como si fueran uno solo. Cuando se armaban competencias entre los vecinos, la mayor diversión era superar a los competidores y mirar hacia atrás para ver la enorme ventaja que les sacaban. Juntos en la pista, eran mucho más que dos. Despertaron admiración entre quienes los rodeaban. El niño frágil e inseguro comenzó a pisar cada vez más fuerte. La “bastarda”, como la habían llamado alguna vez, miraba con cierta indiferencia al resto de los boquiabiertos equinos.
“Nadie puede detener la vida”; se dijo, para sí, el viejo peón cuando descubrió que esa yegua majestuosa era el resultado de su “error” Reflexionó: “En la vida hacer lo que se debe no siempre trae el mejor resultado. Los errores son extrañas jugarretas que hace la vida para dejar que surja lo que debe surgir” Caminó hacia el muchacho y Rubí. No pudo evitar sentir emoción al acariciar el pescuezo renegrido. No le confesó al jinete lo que sucedió aquella noche, sólo miró los ojos de la yegua. Ella, con esa enorme intuición de los caballos, no necesitó palabras para entender y luego de lanzar un relincho, salió a plena carrera con su muchacho a cuestas. El viejo los vio perderse en el horizonte, se enderezo la gorra y sintió un orgullo que agrandó su figura en el paisaje. Se fue silbando bajito, como era su eterna costumbre.
Si Rubí creía haber descubierto todo, se equivocaba. La aventura de su vida recién estaba comenzando. Comenzaron las cabalgatas a las montañas.  Jamás olvidaría el momento que se lanzó a escalar y conquistar esos enormes gigantes. Ella iba delante con su jinete y detrás venía el petiso fanfarrón con el niño pequeño sobre su lomo. Ese cuarteto haría historia. Cada escapada era una nueva aventura. Eran prófugos, sin haber escapado de ninguna prisión. Eran piratas sin parche en el ojo, ni pata de palo. Eran una banda de delincuentes sin robos, ni crímenes. Eran el Llanero Solitario, Plata, Toro y su caballo Scout. Se perdían en el reloj y en el paisaje. Estaban en un mundo mágico donde nada importaba más que ellos y la naturaleza. Rubí gustaba mucho de un momento en especial, el instante en que acampaban. El petiso quedaba atado de un árbol, pero ella estaba libre. Una libertad muy especial. Esa libertad que sienten los que saben que pertenecen a algo o a alguien, pero no necesitan riendas para confirmarlo. Ella sabía que pertenecía a su jinete y él no la abandonaría por nada en el mundo. El muchacho tenía el mismo sentimiento y sabía que con sólo llamarla ella estaría dispuesta a venir a la carrera. La noche caía lentamente sobre las montañas y la figura de los cuatro aventureros se disolvía entre las sombras, mientras una fogata cocinaba lo que los muchachos habían cazado.
La vida, por ser vida, no es sólo felicidad. Una madrugada en el establo, la muerte se hizo presente. El potro brioso murió sorpresivamente dentro de su box. Rubí y el petiso relincharon hasta que alguien llego de la casa y descubrió el cuerpo del enorme caballo sin vida. La familia entró en desesperación. Nunca habían vivido algo semejante. Para no descuartizar al animal tuvieron que hachar las maderas del habitáculo. El padre de la familia, hacha en mano, tiro abajo el box. Así pudieron sacar el cuerpo del potro y enterrarlo. Nada fue igual desde ese día. La muerte les enseño que los caballos necesitan envejecer en libertad para vivir y morir a su antojo.
El tiempo es arena que se escurre entre las manos irremediablemente. Las aventuras continuaron pero en forma más aislada. Un día cesaron. Los chicos se convirtieron en hombres y mujeres. Cada vez era mayor el tiempo que Rubí quedaba en el establo. Su jinete había viajado lejos a estudiar y él era el único que podía montarla, nadie más. Sólo una vez la yegua permitió a la madre de su muchacho subirse sobre su lomo. En realidad, lo hizo por encontrar parecido el aroma que esparcía del cuerpo. Cuando comprendió su error, su reacción hizo que la madre no volviera a intentarlo. Una yegua adulta que no se puede montar, ¿para qué podía servir? Ella no era feliz y el fantasma de la muerte del potro hizo que la familia tomara decisiones. Una mañana llegó un camión y subieron a Rubí.  El viaje no fue demasiado largo. La yegua caminó con su jinete hasta la tranquera de un campo desconocido. Alguien la recibió y la condujo hacia adentro. No hubo despedida. El niño, convertido en hombre, no lloró. Ella, tampoco. Ambos se separaban hacia distintos rumbos. La vida es un viaje eterno, pero no existen compañeros perpetuos. Jamás volverían a verse, eso fue lo que creyeron.
Rubí vivió varios años más. Era inevitable para ella, cuando corría por el campo, sentir el peso del niño sobre su lomo. Muchas veces, levantaba sus orejas creyendo escuchar su voz. Nunca lo extrañó. Él estaba con ella. El niño se había quedado a su lado, mientras el hombre se había marchado a hacer su vida.
Nada es casual, por eso quién cerró los ojos de Rubí fue el mismo viejo peón que permitió su nacimiento. Este la acarició y caminó unos pasos para cavar el pozo donde la enterraría.  Arrastró su cuerpo, mientras se decía: “Nadie puede detener a la vida, nadie puede escapar de la muerte” Ocupado en tirar tierra sobre Rubí, no pudo ver como esta salió lanzada a plena carrera hacia el horizonte.  Una carrera sin punto de llegada. Un galope majestuoso, que hasta hoy continúa. Cada tanto, Rubí, se aproxima a donde vive el hombre que alguna vez fue su único jinete. Lo hace siempre por las noches cuando él duerme. Rubí hace bajar al niño que lleva sobre el lomo y lo empuja con la cabeza para que se recuesten juntos. Ella los mira, tan iguales y tan diferentes. Luego, sale a pastar como en la montaña. Mientras ella lo hace, hombre y niño se reencuentran.


Buenos Aires, 14 de junio de 2015

sábado, 29 de noviembre de 2014

Estreno de FRONTERAS en Teatro Pan y Arte



El Teatro Pan y Arte de Buenos Aires acoge el 15 de noviembre el estreno de 'Fronteras' de Santiago Serrano a cargo de la compañía Grupo Mestizaje Teatral, cuatro únicas funciones, los días 15, 22 y 29 de noviembre y 6 de diciembre.

Matias De Padova y Fagner Pavan son los intérpretes de 'Fronteras' obra de Santiago Serrano que estrena la compañía GrupoMestizaje Teatral en el Tearo Pan y Arte de Buenos Aires el 15 de noviembre. 'Fronteras' pone en escena a Tonito y Pascual, dos desconocidos que llegan al punto de cruce entre dos fronteras. El tiempo pasa y ningún funcionario acude a atenderlos.
Ambos, con sus enormes diferencias personales, de vida anterior y de cosmovisión del mundo, se encuentran detenidos en un no-espacio en común que servirá para establecer entre ellos una relación intensa que los modificará. Fronteras habla de los límites geográficos y geopolíticos, pero también ahonda sobre las fronteras entre la vida y la muerte, el sueño y la vigilia, lo femenino y lo masculino, el autor y el receptor, la identidad personal y la alteridad .
En la historia universal el fenómeno del desplazamiento de personas, en busca de la tierra prometida dónde concretar sus sueños, ha estado siempre presente, pero en la pos modernidad se ha intensificado y el concepto de frontera ha tomado un enorme protagonismo. La supuesta globalización, sólo en el marco del discurso, se opone a la dureza impenetrable del tránsito de personas de un territorio a otro. Para nuestro grupo de trabajo es pertinente reflexionar sobre esta cuestión, sobre la identidad, los vínculos interpersonales y la posibilidad o no de comunicación entre los seres humanos.
La obra "Fronteras", escrita hace casi diez años y aún no representada, fue traducida y estrenada en Brasil por el Grupo Cena y recorrió los principales festivales de ese país, bajo la dirección de Guilherme Reis. También, se presentó en teatro semimontado organizado por el grupo IATI en la ciudad de Nueva York durante un ciclo de autores de América Latina. Así mismo, se presentó en dos oportunidades en la Universidad Sthendhal de Grenoble interpretada por el Atelier Théatre del Departamento de Español de la Univesidad Stendhal de Grenoble, bajo la dirección de Cristina Breuli.
Ficha técnico artística
Dramaturgia:
Santiago Serrano
Actúan:
Matias De Padova y Fagner Pavan
Vestuario:
Mariela Solari
Escenografía:
Mariela Solari
Diseño de luces:
Adrián Cintioli
Música:
Matías Nuñes
Dirección:
Santiago Serrano

SEXUALMENTE HABLANDO- Estreno en Madrid



El Pequeño Teatro Gran Vía de Madrid acogerá el próximo 14 de octubre el estreno de"Sexualmente hablando", una comedia escrita por Santiago Serrano y ganadora del 2º Premio en el Certamen Internacional de Teatro Ciudad de Requena. Pape Pérez, que dirige el montaje, también lo protagoniza junto a Imán Velasco y Cecilia Sarli.

Sexualmente hablando
Sinopsis
Luisa, una mujer de 45 años está a punto de cometer una locura por despecho al plantón que le ha dado su amante. Está dispuesta a acabar con su vida colgándose de la lámpara de un hotel. Pero antes de saltar para ahorcarse decide asegurarse de no haber recibido mensaje alguno llamando a recepción.
Su estado ansioso crispa al telefonista, Mario, que decide subir personalmente a darle sus quejas por el trato vejatorio recibido. Mario, 55 años, descubre la intención de Luisa y decide no abandonarla pues no desea una mancha en su expediente laboral de tal calibre.

Por otro lado, Malena, la gobernanta del hotel siente algo especial por Mario y le busca extrañada pues ha desaparecido de su puesto de trabajo sin despedirse de ella. Luísa, experta en artes amatorias, pone al día rápidamente a Malena en el arte de la seducción.
Tres personas maduras, aparentemente dispares, tres vidas a las que el deseo y la pasión parecen haber pasado de largo, se encuentran y se confiesan mutuamente. Esta confianza espontánea será una esperanza que les abra una puerta hacia un nuevo y excitante horizonte que les motivará para seguir deseando sentirse muy vivos.
A nadie deja indiferente ...
Ficha
Autor:Santiago Serrano
Dirección:Pape Pérez
Intérpretes: Imán Velasco, Pape Pérez, Cecilia Sarli y Antonio M.M
http://www.escenagodot.com/obras/530-Sexualmente-hablando#sthash.1Eig1K9w.dpuf

sábado, 2 de agosto de 2014

3 Preguntas- Veja Brasilia


3 Preguntas para Santiago Serrano

Por Mariana Moreira

O dramaturgo argentino tem sua quarta peça (Uma Pausa, por Favor) montada na cidade e fala sobre teatro, psique e amor pelo Brasil. 

Como você foi descoberto pelos brasileiros? 
Começou quando (o diretor e produtor) Guilherme Reis leu Dinossauros na internet e pediu para montá-la. Depois, vim a uma edição do Cena Contemporânea e conheci muitas pessoas, entre elas o (ator e diretor) Sérgio Sartório e a equipe da peça Cru. Nessa ocasião, eles me pediram um texto inédito (que viria a ser Noctiluzes). Coloco minhas peças na internet e elas se espalham. É preciso entregar os seus sonhos para deixar os outros sonharem também. 
 
Como se sente no Brasil? 
Hoje me sinto em casa. No começo tinha uma ligação trágica. Meu pai morreu em um acidente aéreo no Brasil (no Aeroporto de Viracopos, Campinas, em 1960), quando eu tinha 5 anos. Era um lugar cruel, que me lembrava dor. Depois de muitos anos, eu me senti bem no país e, hoje, estar aqui é uma forma de reencontrá-lo. Também me lembro das revistas dele, que era arquiteto, com fotos de Brasília ainda no começo, desenhos e projetos. Tenho essa dupla ligação, com meu pai e com a cidade. 
 
Você também trabalha como psicanalista. A experiência no consultório o ajuda a escrever? 
Conscientemente, não. Mas nunca deixamos de ser o que somos. Quando escrevo, coloco ali minhas vivências. Escrevo como se fosse um ator que está em cena; as situações acontecem dentro de mim. Por isso, escrever é cansativo. Mas tenho uma divisão clara entre o que escrevo e o que os pacientes me contam. Sou um bígamo muito fiel às duas coisas que amo (risos).

http://vejabrasil.abril.com.br/brasilia/materia/3-perguntas-para-santiago-serrano-2986

Foto: Michael Melo


Uma Pausa, Por Favor 

As atrizes brasilienses Daniela Vasconcelos, Fernanda Rocha e Tatiana Bittar se reuniram para criar uma peça a partir de textos que refletiam sobre a condição feminina. Depois de reunir os escritos, elas enviaram ao dramaturgo argentino Santiago Serrano, que fechou a narrativa. Ele criou as três personagens destedrama: mulheres presas à rotina, buscando felicidade e transcendência. A encenação, em formato de jogo de programa de auditório, injeta comicidade nas histórias. Direção de Adriana Lodi, que substitui Fernanda Rocha como atriz durante esta temporada (60min). 14 anos. Estreou em 25/7/2014. 

Teatro Sesc Garagem (204 lugares). 713/913 Sul, lote F, fone: 3445-4420. Sábado, 20h30; domingo, 19h30. R$ 20,00. A bilheteria abre uma hora antes. Até domingo (3). 


martes, 29 de julio de 2014

Oficina no festival Cena Contemporanea - Brasilia 2014

O FOGO DA PALAVRA SANTIAGO SERRANO (ARGENTINA) 25 a 29/08, das 16h às 18h, no Departamento de Artes Cênicas (UnB), sala B1-59 O dramaturgo argentino Santiago Serrano propõe um espaço de intercâmbio e criação dirigido a atores, diretores e dramaturgos. A oficina convida a um mergulho na palavra e no espaço teatral, pensando-os como ferramentas de transformação e mobilização. O autor propõe exercícios práticos de dramaturgia, abordando e debatendo conceitos fundamentais para a criação textual contemporânea. Santiago Serrano tem uma intensa relação com Brasília. É autor, entre outras obras, de Dinossauros e Fronteiras, textos montados pelo Grupo Cena (DF), Eldorado, solo do ator Eduardo Okamoto (SP), de Noctiluzes, espetáculo que participa desta edição do festival e da dramaturgia da peca Uma Pausa por Favor. Inscrições pelo e-mail cena2014oficinas@gmail.com 25 vagas Público-alvo: oficina destinada a atores, diretores e dramaturgos

jueves, 24 de julio de 2014

UMA PAUSA POR FAVOR, estreia em Brasilia



Uma Pausa Por Favor nasceu da vontade de abordar o universo feminino a partir do olhar de três atrizes sobre suas histórias e reflexões sobre os papéis que ocupam no mundo contemporâneo. Como lidar com as pressões socias, com os mecanismos de auto sabotagem e com a manutenção de sua auto estima? 
O primeiro material foi criado a partir de improvisações e exercícios de criação de texto. Ao final, o dramaturgo argentino Santiago Serrano foi convidado para organizar e dar corpo aos fragmentos poéticos. O papel de Santiago Serrano foi de fundamental importância para a estrutura do espetáculo. Seu olhar de dramaturgista proporcionou uma abordagem nonsense e irreverente a uma temática já tão explorada.
Uma Pausa Por Favor é um jogo onde três mulheres acumulam uma polifonia de discursos sobre a existência feminina. É uma brincadeira com os estereótipos criados para as mulheres na sociedade brasileira.

Direção: Adriana Lodi

Elenco: Daniela Vasconcelos
Fernanda Rocha
Tatiana Bittar

Dramaturgia: Santiago Serrano

Concepção: O grupo

Cenário e Figurino: Roustang Carrilho

Trilha Sonora:Tomás Seferin

Luz: Sergio Sartorio

Preparação Corporal: Juliana Dall'Antonia

Projeto Gráfico: Jana Ferreira

Fotos: Maíra Zanon

Produção: Fernanda Rocha e Tatiana Bittar

Assistência de produção: Bárbara Gontijo e Juliana Tavares

Produção e Realização: A menina dos olhos 

Patrocínio: Fundo de Apoio à Cultura

Serviço:

De 25 de julho a 03 de agosto 
Sextas e sábados às 20h30
Domingos às 19h3

Ingresso: R$20 a inteira e R$10 a meia-entrada.
Estudantes, idosos, professores e doadores de absorventes pagam meia.


miércoles, 23 de julio de 2014

DINOSAURIOS , en el Festival Iberoamericano de Miami.

‘Dinossauros’, personajes en peligro de extención


ESPECIAL/EL NUEVO HERALD


Foto Mila Petrilho

Quizá “espectacular” sea el adjetivo más sonoro y recurrente en nuestra ciudad. Aludiendo a diferentes tópicos, la cualidad del espectáculo deja de ser una propiedad del acontecimiento escénico para convertirse en una categoría cotidiana que refiere, de un modo u otro, a lo extraordinario.
En el caso de la puesta en escena Dinossauros, obra del argentino Santiago Serrano que presentó, bajo la dirección de Guilherme Reis, el grupo brasileño Cena, en el actual Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami, pudimos disfrutar de una paradójica articulación de teatralidad y espectacularidad. En su lugar, la representación corrió los riesgos de un montaje en el que lo ordinario y la aparente simplicidad son las fuentes de una poderosa corriente emocional que asciende y se desborda hacia el final del relato.
Sin pizca de melodrama pero con auténtica pulsión dramática, brotan las consecuencias del encuentro milagroso entre Silvina y Nicolás. Ella en la mitad de los 40, él de los 50, ambos con distintos antecedentes y vocaciones, resultan, sin embargo, tan cercanos como solo pueden serlo dos piezas de un rompecabezas. Silvina, presa de una neurosis incrementada por el inminente fallecimiento de su madre, y Nicolás que huye, junto al acordeón de su abuelo, de una esposa que le pega y lo desprecia, terminan ocupando el mismo banco de una estación de trenes una madrugada.
Son dos seres raros con una abismal necesidad de afecto, personas alejadas de los patrones contemporáneos, ejemplares de “una especie en extinción” para quienes la vida interior tiene el mismo valor que las exigencias materiales. Por eso protagonizan una historia que parte del miedo a lo desconocido, atraviesa la desconfianza hacia la ingenuidad en un mundo lleno de peligros reales, mientras se van conociendo mediante confesiones personales, música, baile, una cena en común, el juego. Toda una construcción del vínculo afectivo sobre la base del respeto y la confianza. Esa debe ser la razón por la cual esta relación no termina con un beso sino que se confirma en un abrazo conmovedor que desmorona la cultura de la sospecha.
Contrario a los actuales hábitos de percepción que demandan grandeza y espesura sensorial, pudimos ver en el Carnival Studio Theater una escenificación intimista, distanciada de aquellos principios de la contemporaneidad que Mario Vargas Llosa analiza en La civilización del espectáculo.
No encontramos el horror al vacío que caracterizó al barroco e identifica a nuestro neobarroco, el cual, además, huye del silencio. En un amplio espacio, la ajustada utilería dentro de una cesta, el banco y un hermoso acordeón bastan para recrear aquella belleza que emana del espíritu desnudo. Pero el recurso principal fue la creación psicológica de los personajes desde la técnica y el encanto de los actores Carmen Moretzsohn y Murilo Grossi. La sinceridad, precisión e integración de estos intérpretes elevan el tono menor de sus personajes al lirismo de una teatralidad que nos sumergió en el espectáculo inefable de la ternura.• 

Read more here: http://www.elnuevoherald.com/2014/07/22/1804980/dinossauros-personajes-en-peligro.html#storylink=cpy

lunes, 16 de junio de 2014

NOCTILUZES, críticas e comentarios



Noctiluzes e os Labirintos da Escuridão
Um pier, um lugar ermo, um mar secando, e três destinos em confrontos existenciais... É nesse espaço que os vaga-lumes e também os homens buscam sentido para sua sobrevivência entre a luz e a escuridão. 
Este é o eixo temático da peça Noctiluzes, do dramaturgo argentino e já quase brasiliense, Santiago Serrano, em cartaz no CCBB. Um bom resultado cênico.
Nos caminhos entre a vida e a morte, uma cumplicidade involuntária. Alguém que quer morrer, alguém que precisa sobreviver e alguém com uma imagem equivocada de si mesmo e da humanidade. Cada um em busca ou à espera de seu Godot particular... O absurdo da existência e das relações, ou também da loucura dela(s) resultante. Sinal dos tempos, tateamos pela vida como desesperados à deriva de possíveis úteros como prisioneiros desejosos de uma luz no fim do túnel.
Sérgio Sartório (José) e Vinícius Ferreira (Baltazar) fazem um bom jogo cênico com o excelente Chico Santana, cujo personagem, Tirésias, conduz o olhar do espectador pelos labirintos da angústia, do desejo, do preconceito, e por que não dizer, do renascimento e revisão de valores éticos e morais.
Na co-direção de Noctiluzes, Sérgio Sartório e Rachel Mendes parecem tentar fazer um acerto de contas com suas próprias trajetórias artísticas e experiências não tão felizes do passado, dando a si mesmos a luz do teatro, como diante de um espelho, através de um bom exercício cênico e de um texto rico e original, como deve ser num teatro que se pretenda sério. A Cia Plágio, paradoxalmente, na contra-mão da sua própria história, parece ter aprendido a lição de como se fazer um teatro ético e profissional... Digno da boa safra brasiliense.
Adeilton Lima 
Ator e diretor
Foto Alexandre Magno
NOCTILUZES
Não é todo dia que temos uma encenação de alto nível na nossa cidade (Brasília) e por isso temos que dar o devido respeito a essa peça de qualidade, onde um texto primoroso nos faz pensar em tantas coisas na vida (rindo e chorando). Em um cenário minimalista, três atores: Sérgio Sartório, Vinícius Ferreira e Chico Sant'Anna, com seus personagens nos entregam a verdade e ilusão da vida! Simplesmente perfeito!
Vavá Pereira
Foto Alexandre Magno
Fui ver Noctiluzes, Santiago Serrano. CCBB...há dois dias, e ainda tô vendo. Se falo disso, sinto de volta na pele, no olhar, na boca do estômago as histórias de lá que também são minhas. Queria que todo mundo assistisse.. e quero muito, talvez consiga, explorar mais e mais os espaços que vão se abrindo aqui a partir dali. São três personagens, super homens de tão humanos, e assim tudo no texto tem o alinhavo do paradoxo - aparece o precááário e junto dele, o mais rico, o extraordinário; o puro egoísmo e as mais fortes expressões de amor; o traço de mãe e pai determinando destino, e a impressionante liberdade do acaso alterando tudo; o impulso de morte, o desejo soberano de vida, e vai... Quem tava assistindo, tava sonhando os personagens. Diz um teórico da psicanálise que quando um pensamento tem dono, ele é falso, tipo "o autor pensou"..Diz que pensamento verdadeiro é sem pensador, precede o autor, é acolhido por ele, e provoca a capacidade de sonhar, de pensar além da razão, de sentir, provocando aberturas. Então, Noctiluzes é Verdade!!! Brigadíssimo, Santiago, e todo o grupo. Arte que faz diferença na vida da pessoa é bom demais!!! Bem-vindo à Brasília sempre!!! Prá quem não foi, ainda está em cartaz. 
Tarcila de Castro

NOCTILUZES, crítica de Diego Ponce de León..

Foto Alexandre Magno.

Trio de atores chama a atenção em contundente texto de Santiago Serrano

A peça conta a história sobre três desconhecidos, que se esbarram em um píer qualquer, para debater temas pertinentes, como covardia, solidão e amizade
Há um prazer imediato provocado pelo espetáculo Noctiluzes: a oportunidade de assistir ao encontro de duas escolas vitoriosas do teatro de Brasília. No palco, Chico Sant’Anna, Sérgio Sartório e Vinícius Ferreira— o mesmo trio que deu vida à premiada peça Cru — encaram o texto, inédito e feito sob encomenda, do argentino Santiago Serrano, conhecido por aqui por conta de Dinossauros, um clássico das artes cênicas brasilienses. A união funciona. 
No enredo, Serrano recorre a três desconhecidos, que se esbarram em um píer qualquer, para debater temas pertinentes, como covardia, solidão e amizade. Eles estão ali por motivos diferentes, embora igualmente contundentes. Aos poucos, o espectador conhece e se surpreende com as razões de ser e de viver de cada um deles. 
Apesar da tradução, por vezes, alquebrada e artificial, o texto impecável de Serrano prevalece e provoca ora reflexões, ora risos. Principalmente, por meio da interpretação soberana de Chico Sant’Anna. Os colegas de palco, Sérgio e Vinícius, entregam um trabalho correto e apurado. Mas Chico dá aula.
Diego Ponce de Leon
http://df.divirtasemais.com.br/app/noticia/programe-se/2014/06/13/noticia_programese,149778/espetaculo-noctiluzes-provoca-riso-e-reflexoes-no-espectador-confira-a-critica.shtml

sábado, 31 de mayo de 2014

Noctiluzes, o novo espetáculo da premiada Cia. Plágio de Teatro

Foto Alexandre Magno

A desumanização e a banalização das relações interpessoais são oeixo do espetáculo Noctiluzes, que coloca em discussão a humanidade moderna, caracterizada pela contradição entre a individualidade e a carência do contato. Tudo acontece em uma madrugada qualquer, onde três desconhecidos se encontram em um píer. Todos têm seus motivos secretos para estar ali, mas nada é o que parece ser e depois desta noite, nada voltará a ser igual, desaguando num ato de ousadia de três covardes.
Noctiluzes foi pensado a partir dos anseios e angustias dos atores, do diretor e do autor. “As pessoas estão cada vez mais carentes do contato olho no olho. Cada vez menos acreditando no amor e na possibilidade de dividir suas vidas com outras vidas, frente a frente.”, avalia o diretor do espetáculo Sérgio Sartório. 
A montagem usa elementos como atuação naturalista, lirismo e suspense na condução da trama. “Julgamos que este tema e o resultado dele em forma de espetáculo teatral, estimula o debate de uma questão relevante e pertinente à cultura e sociedade contemporâneas, sobretudo no que toca às agruras e sofrimentos deste tempo em que vivemos tão afastados uns dos outros e dos meios primordiais de comunicação e arte, que se provam fundamentais para o entendimento da alma humana desde o berço da civilização moderna, como o Teatro.”, explica Sartório.

O espetáculo
Noctiluzes é o novo espetáculo da Cia. Plágio de Teatro. O texto, escrito especialmente para o grupo, é do premiado argentino Santiago Serrano, dramaturgo com 35 anos de carreira e vários espetáculos montados na Argentina, França, Espanha e Brasil.
A direção geral é de Sérgio Sartório e codireção de Rachel Mendes. Com mesmo elenco de CRU, último espetáculo da Cia. 13 vezes premiado, Chico Sant`Anna, Vinicius Ferreira e Sergio Sartório dão vida à estes três enigmáticos personagens que não imaginam o rumo que suas vidas irá tomar depois deste encontro inesperado e cheio de revelações.
A montagem da peça é parte de uma pesquisa de seis anos da Cia. Plágio de Teatro, que busca uma linguagem pessoal para o seu teatro. “Esta linguagem tem como característica uma direção que propõe e guia os atores para um mergulho profundo em suas construções, de personagem e narrativa, na busca de um teatro que se comunica com seu público em uma relação intima e de grande identificação humana.”, esclarece o diretor. A esta linha de atuação, que tem rendido notoriedade e prêmios no país e fora, Sartório da o nome de Verdades e Mentiras na construção cênica. “Quais são todas as verdades que o ator tem que descobrir em si para criar essa grande mentira que é o espetáculo?”.
O cenário, de Roustang Carrilo, e a trilha sonora de Tomás Seferin constroem o ambiente mágico e nebuloso, para um panorama que tem como matéria-prima as angústias e contradições da humanidade moderna.
Preocupados com a acessibilidade a peça terá quatro sessões com tradução simultânea para LIBRAS( Linguagem Brasileira de Sinais), possibilitando à pessoas com deficiência auditiva a contemplação de uma obra teatral e serem incluídos no debate.

Serviço:
Data: De 04 a 15 de junho.
Local: CCBB – Teatro 2

Horários: 
04 e 05/06 – 19:30
06/06 – 19:30 – com tradução simultânea para LIBRAS 
07/06 – 17 horas e 19:30
08/06 – 16 horas e 18:30
09/06 - 19:30 – com tradução simultânea para LIBRAS 
10/06 – não haverá sessão
11/06 - 19:30 – com tradução simultânea para LIBRAS 
12/06 – não haverá sessão devido ao Jogo do Brasil.
13/06 - 19:30 – com tradução simultânea para LIBRAS 
14/06 – 17 horas e 19:30
15/06 – 16 horas e 18:30
Entrada Gratuita
Classificação – 16 anos
http://www.jornaldebrasilia.com.br/entretenimento/cultura/551627/noctiluzes-o-novo-espetaculo-da-premiada-cia-plagio-de-teatro/

viernes, 11 de abril de 2014

DINOSAURIOS en Mendoza




viernes, 11 de abril de 2014
”Dinosaurios”: la eficacia de dos grandes. Ella viene del teatro de herencia brechtiana, político, de sala; él, explora el humor y el teatro popular con afán de Quijote. Representan, en definitiva, distintas escuelas teatrales. Pero ambos saben de exilios, de grupos, de cerrar y de abrir salas. Por eso se respetan mutuamente.

Nos referimos a Gladys Ravalle y Ernesto Suárez, quienes, en noviembre pasado, estrenaron “Dinosaurios”, un texto del porteño Santiago Serrano que aquí cayó en manos del actor y director Claudio Martínez. Y si verlos por separado resulta encantador, imagínese lo que será verlos juntos. 

“Dinosaurios” es la crónica de una encuentro inesperado entre dos personas solitarias. Suárez es Nicolás, un tipo que sufre el maltrato de su esposa; Ravalle interpreta a Silvia, una mujer quien tiene a su madre internada. Ambos se cruzan en el banco de una desolada estación de trenes. Tienen miedo, uno del otro. Y el único punto que tienen en común son sus propias diferencias. 

La soledad, la incapacidad (y la necesidad) de comunicarse con otros, la tranquilidad de sentirse acompañado: todos estos elementos conjuga Serrano y los matiza con tintes cómicos y dramáticos, dos terrenos en los que ambos se mueven como pez en el agua. La historia de Silvia y Nicolás está situada en la década del ‘50 pero cualquier similitud con la realidad.
Hoy, a las 22, en el teatro Quintanilla (subsuelo plaza Independencia). Entrada: $70. Repite el 18 y 25 de abril.
http://www.losandes.com.ar/notas/2014/4/11/mapa-teatral-tres-destinos-para-recorrer-778657.asp

sábado, 5 de abril de 2014

Mis impresiones sobre mi trabajo en la Universidad de Stendhal



Universidad Stendhal – Grenoble, Francia.
Abril de 2013

Un anfiteatro en un campus universitario. En él, un grupo de estudiantes de lengua española, intenta representar un espectáculo basado en obras de autores rioplatenses. Entre ellas, mis obras Entre Nos y Fronteras.
Dura tarea es interpretar un personaje, aún más en otra lengua. Todo se vuelve resbaladizo. Si es difícil apropiarse de las palabras conocidas, ¿cómo hacer con las extrañas? ¿Cómo bucear en ellas para teñirlas de sentido y sentimiento?
Fui invitado por la Universidad Stendhal a dar una ponencia en un Coloquio de Teatro Rioplatense y eso me lleno de orgullo, pero también se me convocó para acompañar en la fase final de sus ensayos a estos héroes franceses en su batalla actoral y lingüística. Gusto las tareas “suicidas”, por eso me lancé con todas mis ganas.
El primer encuentro fue especial. Cuando me presenté, en un escenario en penumbras, pude ver el efecto que les producía. Fue lo mismo que para un grupo de estudiantes de paleontología que un dinosaurio ingresase en su aula. No lo dijeron, pero me parecía escuchar, “Un autor vivo. Existen, más allá del papel” Mis textos y lo de los otros autores se volvían carne y algo vital para ellos. Debían encarnar los personajes ante mi presencia. Alguien había cruzado el Atlántico para escucharlos, pero ante todo para ayudar en el proceso de apropiarse del sentido de los textos que tenían que enunciar.
Cristina Breuil, quien viene haciendo una tarea titánica desde hace años, y Karen Cervera habían realizado un gran trabajo, como directoras y profesoras del proyecto, pero la presencia de un autor rioplatense, in situ, daba una impronta muy fuerte a esa etapa final.
Luchamos con y contra las palabras. Mi ignorancia de la lengua francesa me obligaba a buscar todas las maneras para transmitirles sentidos y emociones. Mi cuerpo hablaba, muchas veces, lo que mi lenguaje oral no podía expresar. Así es el teatro, ese mestizaje mágico de texto y cuerpo. Hubo desconcierto, incomodidad, solidaridad, risas, emociones y, sobretodo, un inmenso deseo de enfrentar lo desconocido. Tres días, donde dejamos de ser desconocidos para integrarnos como un grupo de trabajo.
La función fue maravillosa. Todos pasaron por su primera experiencia. Perdieron la virginidad teatral y salieron airosos. Pero lo más importante es que quedaron con ganas de más. Ese más, que quien sube al escenario conoce muy bien. En ese instante no había universidad, como espacio académico, era todo teatro.

Aprendí mucho de cada uno de esos estudiantes heroicos. En el aplauso final, fui uno más de ellos. Renovaron en mí el desafío que implica hacer teatro.   

viernes, 4 de abril de 2014

El Teatro, mi teatro, nuestro teatro.


Impresiones de una de las estudiantes que participaron en la puesta en escena de varios autores rioplatenses, durante el Coloquio que se realizó en abril de 2013. El montaje fue dirigido por Cristina Breuil y Karen Cervera. Mi misión fue acompañarlos en el final del proceso.

Juliette Mace dice

El Teatro, mi teatro, nuestro teatro.


El teatro, mi teatro.
Se abren las puertas, entra el público. Se apagan las luces, se hace silencio. La música empieza, la cortina se abre. Luces y… ¡STOP!
No basta describir el hecho escénico, para hablar del teatro. Intentaré contar lo que es para mí el teatro, mi teatro, nuestro teatro.
Erase una vez, un encuentro, porque el teatro es una serie de encuentros,  uno más enriquecedor que el otro, ¿verdad? Pues, un encuentro… Afuera cayó la noche, una noche de invierno en febrero. Entramos en una sala iluminada en lo más recóndito del campus. Once risas se responden entre chistes y bromas, ecos de un primer encuentro silencioso, entre desconocidos, unos meses antes. Unos minutos más tarde, otras dos voces llegan. Complicidad, buen humor, pero también una cierta solemnidad que se instala. Es hora de un segundo encuentro. Ya no somos once estudiantes con sus profesoras, somos onces actores con sus directoras escénicas y descubrimos por primera vez un texto, un autor, un personaje.
Ya no soy Juliette, pero soy la Jueza; ya no es Clémentine, pero si es la Mujer del teatro; ya no es Manolo, pero es El Mudo. Ya no son Charline, Noemie, Faira, Léa y Juliette, ahora son Lourdes, Elena, Cecila y Rox; ya no son Pauline y Philippa, pero encarnan a Laura y Leonor; ya no son Marion y Marina, se convirtieron en Pascualina y Tonito; y así muchos otros más… Alegría, decepción, sorpresa.
¿Tenemos todos el papel que queríamos? Sí, no,… es imposible tener un papel que nos corresponda perfectamente, excepto el que jugamos cada día. Y si algunos entran en su papel como “Pedro por su casa”, porque le viene como anillo al dedo, otros tendrán que aprender a valorarlo y amansarlo, hora tras hora, hasta que se vuelva parte de sí mismo.
Se acercan las fechas límites. Los textos cambian. ¿Guardamos esta replica? ¿No está demasiado larga la obra?
Cronometro en mano, el tiempo pasa, sube el estrés… Ya no basta conocer de memoria un simple texto en una lengua extranjera, ahora hay que sentirlo, hay que vivirlo de manera completa, sin condiciones. Noche y día da vuelta en nuestras cabezas, nos embriaga; los gestos trabajados tantas veces en detalle, ahora hay que aprender a dejarlos venir de manera espontánea porque todo tiene que parecer sencillo y natural, evidente. El tiempo se acorta, ya no son encuentros, reencuentros una vez por semana sino cada día, en un escenario negro y con los asientos todavía vacíos. Una mañana, llega la noticia que una tiene que jugar otro nuevo personaje y llevar una peluca rubia. Es  mediodía, tenemos hambre, el espectáculo casi está listo pero hay que esperar. Una espera más, una entre muchas.
Por fin se abre la puerta, es hora de un tercer encuentro. No solo es un nombre de autor más, escrito de negro en un papel blanco, aquí está, de carne y huesos con su “Yo” argentino y su sombrero reversible. Aquí está con sus consejos en broma: “Si tienes un novio, es prohibido besarlo hasta el estreno, sólo tienes que dedicarte al teatro”. ¿Es transparente la palabra besar? Aquí está con sus gestos e ideas nuevas que no hacen sentirnos un poco más vaca o mosca. Aquí está para mostrarnos el ejemplo: como tenemos que entrar en el escenario, apropiarnos el espacio, une el acto a la palabra y nos muestra como caerse literalmente en el decorado. Aquí está Santiago Serrano.
Pero todo no es pura broma: montaje de las luces, ensayo técnico, gestión del decorado, vestuario pero también hay la vida que sigue en paralelo: exámenes, disertaciones, exposiciones, partidos. Es difícil conciliar nuestra vida y el teatro cuando el teatro no es el sinónimo de su vida. Y cuando por fin hemos logrado, encerrados en este espacio fuera del tiempo, ser nuestro personaje y no solo interpretarlo, ¿Cómo hacemos para aceptar cambios o indicaciones en el último momento? Aceptar o negarnos. Esa es decisión nuestra, nos pertenece.
El tiempo retoma sus derechos, solo quedan una cuantas horas. Esta sala que pronto estará llena es por el momento el refugio de once estudiantes que juegan a las cartas, leen, duermen, ensayan una última vez su escena para escapar al estrés. Queda media hora, la cortina se cierra, todo el mundo a colocarse el vestuario, últimos consejos, todo el mundo en los bastidores. ¡Ya está!

Se abren las puertas, entra el público. Se apagan las luces, se hace el silencio. La música empieza, la cortina se abre. Es hora de un último encuentro entre público y personajes, público y actores, francés y español, comprensión e incomprensión… Luces… Aquí está el teatro. Aquí está el teatro que miráis. Un teatro que parece simple y como aparecido de la nada solo para una noche, solo para vosotros esta noche. Pero mientras sois llevados a un banco, a un parque, a un tribunal, en la vergüenza, el miedo, el amor, la alegría de los personajes, no olviden que detrás de todo eso, tan como como lo revelan Fitzgerald y Rebeca, o María Puente y la Jueza, detrás del teatro, hay “el teatro”: sus bastidores, su agitación… un mundo detrás de otro. Y cuando llega el momento del saludo, cuando se encienden las luces y se para la música, este mundo parece ya pertenecer al pasado. Ya no somos más que Santiago Serrano, Mariana Eva Pérez, Cristina, Karen, Pauline, Léa, Marion, Marina, Manolo, Clémentine, Faïra, Noémie, Philippa, Charline, Juliette y muchos más… Pero el teatro sigue vivo en las réplicas que nos acosan, en los recuerdos que hemos creados, en las fotos, y sobre todo en aquellos encuentros inolvidables. Así es el teatro, se vive más allá de las palabras. Así es el teatro, mi teatro.

Grenoble-  Atelier teatral del Departamento de Español- Juliette Mace - 2013

Le théâtre, mi teatro.

Les portes s’ouvrent, le public entre. Les lumières s’éteignent, le silence se fait. La musique commence, le rideau s’ouvre. Lumières et¡STOP! No basta describir eso para hablar del teatro[1].  Le théâtre, ça ne se résume pas à ça ! Je vais vous raconter le théâtre, mon théâtre, notre théâtre. Se lo voy a contar[2].
Il était une fois, une rencontre –car le théâtre n’est-il pas une suite de rencontres plus riches les unes que les autres ? Pues, un encuentro…[3]Dehors, il fait nuit, un soir d’hiver en février. On rentre dans une salle éclairée au fin fond du campus. Onze rires se répondent entre chistes y bromas[4], échos d’une première rencontre silencieuse entre des inconnus quelques mois auparavant. Quelques minutes plus tard deux autres voix les rejoignent. Complicité, bonne humeur mais aussi une certaine solennité qui s’installe. C’est l’heure d’une deuxième rencontre. Nous ne sommes plus onze étudiants avec leurs professeures, somos once actores con sus directrices escénicas[5]et nous découvrons pour la première fois un texte, un auteur, un personnage.
Je ne suis plus Juliette mais la Jueza, tu n’es plus Clémentine mais la Mujer del teatro, il n’est plus Manolo mais El Mudo, nous ne sommes plus Charline, Noémie Faïra, Léa et Juliette mais Lourdes, Elena, Jesica, Cecilia y Rox, vous n’êtes plus Pauline et Philippa mais Laura y Leonor, elles ne sont plus Marion et Marina mais Pascualina y Tonito, et bien d’autres encore … Joie, déception, surprise. A-t-on le rôle que l’on voulait ? Sí, no,… es imposible tener un papel que nos corresponda perfectamente[6]mis à part celui que nous jouons tous les jours. Et si certains entrent dans leur rôle comme on rentre dans un moulin car il leur va comme un gant, d’autres devront apprendre à l’apprécier, à l’apprivoiser au fil des heures pour qu’il devienne comme une seconde peau.
Les délais se rapprochent. Les textes changent. Doit-on garder cette réplique ? La pièce n’est-elle pas trop longue ? Chronomètre en main, le temps passe, le stress monte… Il ne suffit plus de connaître par cœur un simple texte dans une langue étrangère, ahora hay que sentirlo, hay que vivirlo de manera completa, sin condiciones[7]. Il faut le vivre. Jour et nuit il tourne dans nos têtes, il nous enivre, les gestes tant de fois travaillés dans le moindre détail, il faut maintenant réapprendre à les laisser venir spontanément car tout doit paraître simple et naturel, évident. Le temps se raccourcit, ce ne sont plus des rencontres, des retrouvailles une fois par semaine mais chaque jour dans une salle à la scène noire et aux sièges encore vide. Un matin, on apprend que l’on doit jouer un nouveau personnage et porter une perruque blonde. Il est midi, on a faim, le spectacle est presque prêt mais il faut attendre. Une attente de plus, une parmi tant d’autres.
Enfin la porte s’ouvre, c’est l’heure d’une troisième rencontre. Il n’est plus un nom d’auteur écrit en noir sur un papier blanc, il est là, en chair et en os avec son « Jo » argentin et son chapeau réversible. Il est là, avec ses conseils: “Si tienes un novio, es prohibido besarle, sólo tienes que



[1] Il ne suffit pas de décrire cela pour parler du théâtre.
[2] Je vais vous le raconter.
[3] Alors, une rencontre…
[4] Entre plaisanteries et jeux de mots.
[5] Nous sommes onze acteurs et leurs metteurs en scène.
[6] Il est impossible d’avoir un rôle qui nous corresponde parfaitement.
[7]Maintenant il faut le ressentir, il faut le vivre complètement, sans conditions.

dedicarte al teatro[1].” Besar est-il un mot transparent? Il est là avec ses gestes et ses idées nouvelles qui nous font sentirnos un poco más vaca o mosca[2]. Il est là à nous montrer l’exemple : puisqu’il nous faut rentrer sur scène et nous approprier l’espace, il joint l’acte à la parole et nous montre comment tomber littéralement dans  le décor. Il est là, Santiago Serrano.
Mais tout n’est pas que rigolade : montage des lumières, filage technique, gestion des décors, costumes et puis il y a aussi la vie qui continue à côté : contrôles, dissertations, exposés, match. C’est difficile de concilier notre vie et le théâtre, cuando el teatro no es el sinónimo de su vida[3].Et lorsque nous sommes enfin parvenus, enfermés dans cet espace hors du temps, à être notre personnage et à ne plus se contenter de le jouer, que faire lorsqu’on nous apprend que lui aussi doit changer de personnalité ? Accepter ou refuser. Esa decisión es la nuestra[4], elle nous appartient.
Le temps reprend ses droits, plus que quelques heures. Cette salle qui sera bientôt pleine est pour l’instant le refuge de onze étudiants  qui jouent aux cartes, lisent, dorment, répètent une dernière fois leur pièce pour échapper au stress. Plus qu’une demi-heure, le rideau se ferme, tout le monde en costume, dernières recommandations, tout le monde en coulisse. ¡Ya está![5]
Les portes s’ouvrent, le public entre. Les lumières s’éteignent, le silence se fait. La musique commence, le rideau s’ouvre. C’est l’heure d’une dernière rencontre entre public et personnages, public et acteurs, français et espagnol, compréhension et incompréhension… Lumières… Aquí está el teatro[6].  Voici le théâtre que vous voyez. Un théâtre qui semble simple et comme apparu de nulle part rien que pour une soirée, rien que pour vous ce soir. Mais alors que vous êtes transportés dans une banque, un parc, un tribunal, dans la honte, la peur, l’amour, la joie des personnages, n’oubliez pas que derrière tout cela, comme vous le révèlent Fritzgerald et Rebeca, ou Maria Puentes et la Jueza, derrière le théâtre, il y a le théâtre ; ses coulisses, son agitation… un monde dans un autre. Et lorsque vient l’heure du salut, quand les lumières se rallument et que la musique s’arrête, ce monde semble déjà appartenir au passé. Nous ne sommes plus que Santiago Serrano, Mariana Eva Pérez, Cristina, Karen, Pauline, Léa, Marion, Marina, Manolo, Clémentine, Faïra, Noémie, Philippa, Charline, Juliette et tant d’autres…  Pourtant le théâtre continue dans les répliques qui nous hantent, dans les souvenirs que nous avons créés, dans les photos, et surtout dans ces rencontres inoubliables. Así es el teatro[7], même si le théâtre vit au-delà des mots.
Así es el teatro.




[1] Si tu as un petit ami, interdiction de l’embrasser, tu dois te consacrer uniquement au théâtre.
[2] Nous sentir un peu plus vache, ou mouche.
[3] Quand le théâtre n’est pas le synonyme de ta vie
[4] Cette décision, c’est la nôtre.
[5] Ca y est !
[6] Le théâtre est là. Voilà le théâtre.
[7] C’est ça le théâtre.